Guía del paciente
Post operatorio
Es normal sentir ciertas molestias, inflamación leve o cansancio después de una cirugía de cadera, rodilla o pie. Sin embargo, debés comunicarte con nosotros de inmediato si presentás alguno de estos signos.
Relacionados con la herida y la pierna
Aumento brusco del dolor
Si el dolor no cede con la medicación recetada o empeora de forma repentina.
Signos de infección
Enrojecimiento marcado alrededor de la herida, calor local excesivo o salida de líquido (pus).
Fiebre
Temperatura corporal superior a 38 °C persistente.
Hinchazón asimétrica
Si la pantorrilla o el muslo se hinchan mucho más que el otro lado, o si hay dolor intenso al tocar la zona del gemelo.
Signos de alerta general
Dificultad para respirar
Sensación de falta de aire o dolor punzante en el pecho al respirar.
Mareos persistentes
Sensación de desmayo o confusión extrema.
Artroscopia de rodilla. Ligamento cruzado anterior
Usar la férula larga de rodilla en todo momento durante la primera semana y retirarla solo cuando se indique.
La venda elástica debe mantenerse colocada, en lo posible, hasta el control. Si aprieta demasiado, se puede aflojar y volver a colocar.
El uso de muletas dependerá del tipo de cirugía realizada.
No mojar el vendaje.
Realizar movimientos de flexo-extensión con el tobillo para favorecer la circulación sanguínea.
Junto con el equipo de kinesiólogos se diseña un plan de rehabilitación por etapas.
Artroscopia de tobillo. Reparación ligamentaria
Utilizar la bota Walker en todo momento durante las primeras 2 semanas.
No apoyar el pie hasta nueva indicación médica.
Mantener el vendaje seco, sin mojarlo.
Cumplir estrictamente con el protocolo de profilaxis antitrombótica.
Consultar sobre el uso de medias de descanso.
Consultar sobre el uso de plantillas y tobillera.